Trabajo cooperativo: nuevos entornos de virtuales


El impacto de las tecnologías de la información y la comunicación han transformado los entornos laborales tradicionales, abriendo nuevas posibilidades al trabajo en equipo a través del gran potencial técnico de las redes telemáticas. La constante evolución de las redes nos ofrece la posibilidad de trabajar en equipo a través de un entorno virtual, sin que la distancia o el tiempo sean un obstáculo.

Por este motivo y como comentamos en anteriores entradas, cada vez más las empresas tienen en cuenta las habilidades blandas en los procesos de selección debido a la creciente tendencia al trabajo cooperativo a través de las redes. Así, más que nunca, los equipos de trabajo deben estar formados por personas con habilidades interpersonales, capaces de comunicar ideas con claridad y precisión por medio de variedad de recursos técnicos, agilizar la toma de decisiones, tener disposición y voluntad para formarse y trabajar de manera cooperativa.

Por tanto, una competencia clave demandada por las empresas es la capacidad para trabajar de forma cooperativa en nuevos entornos virtuales. El trabajo cooperativo no es la suma del trabajo individual de cada miembro, en la que cada uno produce una parte para yuxtaponerlas todas al final del proceso, sino más bien, se trata de un proceso de construcción de conocimiento, en el que cada miembro del equipo aprende más de lo que aprendería por si solo gracias a la interacción de los integrantes.

De este modo, para favorecer la contrucción de conocimiento en entornos virtuales se deben tener en cuenta los siguientes principios:

  • La comunicación e interacción debe ser frecuente y ágil. Al iniciar el trabajo en equipo es importante clarificar qué mecanismos y/o canales de comunicación e intercambio de información (chats, email, documentos compartidos, encuentros virtuales, etc.) son los más adecuados en cada momento de elaboración del proyecto en función de la tarea que se está realizando.
  • Actitud ética: cada miembro del equipo deberá autorreflexionar y valorar en qué medida y a qué nivel se implica en la dinámica del trabajo en equipo.
  • Estrategias de planificación y organización: es importante que los miembros del equipo conozcan de forma clara y concreta todas y cada una de las tareas a realizar; que nadie se quede sin tener conocimiento del trabajo que se pide ni de cuál es la finalidad. Una vez organizado y planificado cómo se trabaja cada tarea, es importante establecer plazos de tiempo para poner en común cada una de las tareas que se deben realizar de forma individual
En definitiva, la irrupción de las nuevas tecnologías ha transformado los entornos de trabajo tradicionales a través de las redes y, en consecuencia, el perfil demandado por las empresas: personas capaces de trabajar de forma cooperativa, integrando sus habilidades técnicas y blandas.

Fuente: Guitert, M., Giménez, F. (on line): Trabajo cooperativo en entornos virtuales de aprendizaje. [Consulta: 10/01/2015]